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artículo revista caza y pesca

Cuando nos encontramos ante el Ratonero – Bodeguero Andaluz, nos encontramos ante un perro con una vocación eminentemente cinegética. Por ello, aunque lo más habitual sea encontrarlo desarrollando labores de controlador de roedores y alimañas en granjas, cuadras o almacenes, no debe sorprendernos verlo también como compañero eficaz e incansable del cazador de garra galana, o incluso como cobrador de pluma en batidas y puestos de zorzales, palomas o tórtolas.

En su  más conocida faceta, es interesante destacar la peculiar forma de cazar el Ratonero – Bodeguero Andaluz. Son perros, éstos que suelen cazar en grupo o como poco por colleras, por lo cual han desarrollado una excelente capacidad de trabajo en grupo, así, y dependiendo de la jerarquía de manada, cada ejemplar participante en el lance, adopta la posición pertinente y empieza la caza...

El terreno habitual donde desarrolla su trabajo desratizador el Bodeguero, suele ser abrupto y con abundantes recovecos y escondrijos, por lo cual es imprescindible  ese trabajo en equipo, milimetrado y perfecto en ejecución. Así mientras algunos ejemplares se abalanzan sobre los posibles escondrijos de los roedores o alimañas, el resto, espera en tensión esperando la reacción de la presa cuya respuesta habitual suele ser la huida hacia otro cubil donde refugiarse, momento en el que el resto de la manada, le da caza.

Observando atentamente esta peculiar forma de trabajar del Ratonero – Bodeguero Andaluz, podemos apreciar que no sólo utilizan el olfato para cazar, sino que compaginan a la perfección 3 sentidos: el olfato, el oído y la vista.

En el resto de las facetas cinegéticas, y contrariamente a lo que se pudiera pensar, son extremadamente eficaces, a pesar de estar acostumbrados a matar roedores con sus poderosas mandíbulas, son delicados de gbocah a la hora de cobrar presas de pluma, no produciendo en estas desagradables destrozos.

En la caza de gpeloh, son incansables, siendo perros que cazan cerca del tirador y que no laten más que cuando tienen a la presa a su alcance, realizando una particular gparadah de la pieza. Logrando con ello una eficaz localización de la misma.

En el arte gvenatorioh, son muy apreciados en las realas, imprimiendo es éstas un carácter y un ritmo espectacular como perros destinados a la localización de presas de montería.

Todas estas cualidades que les relatamos son producto a nuestro entender, de la selección genética en función de su carácter a la que ha sido sometida la Raza durante cientos de años, logrando con ello un perro inteligente, de carácter equilibrado y cuya verdadera pasión  es la caza en todas sus facetas.

 

Comparación con el Terrier Japonés

            Puede haber algo en común con el RBA en antepasados porque algunas de las hipótesis descritas a cerca del Nihon Teria indica que el Fox Terrier pudiera estar entre las razas que dieron origen a este cánido oriental.

            Las diferencias son:

APARIENCIA GENERAL: El RBA como se ha mencionado en el estándar es un perro de talla media frente al TJ que es de tamaño pequeño. Esta es la gran diferencia entre ambas razas, puesto que existe un diferencia de tamaño en alzada a la cruz de ambas de al menos 4 cm entre los individuos más grandes del japonés y el individuo más pequeño del RBA ya que en el primero tanto para los machos, como para las hembras, la altura es aproximadamente 30 a 33 cm.

PROPORCIONES IMPORTANTES: El terrier japonés es un perro totalmente cuadrado tanto en machos como en hembras, siendo la proporción entre la altura a la cruz y la longitud del cuerpo es de 1 : 1, el RBA es tendente al cuadrado, pero es un animal sublongilíneo, siendo las hembras algo más elongadas.

                  La otra proporción que se denota en el patrón de ambas razas es bastante diferente, ya que el TJ la cara nasal y el cráneo tienen la misma longitud, distinto al RBA que su cara nasal es 5 partes de las 13 de la longitud de la cabeza (cráneo + cara nasal).

- REGIÓN FACIAL: En las dos razas las orejas son en forma de V, y caen hacia el frente, pero la base de implantación es distinta siendo en el RBA de inserción media alta, a la altura del occipital, considerándose defecto eliminatorio (grave) orejas erguidas, totalmente erectas, colgantes o hacia atrás. En el TJ  de implantación alta, permitiéndose que se presenten dobladas y levantadas a ambos lados del cráneo. En cuanto a los ojos el tamaño es distinto, ya que son algo mayores, es decir, considerándose de tamaño mediano en el japonés frente al tamaño pequeño del andaluz.

- TRONCO O CUERPO: En esta región corporal hay varias diferencias dignas de mención como son a nivel de cruz, pecho, costillar y vientre. En el RBA la cruz que es poco pronunciada, el pecho ancho, tórax profundo y algo arqueado quedando ligeramente por encima del codo  y vientre ligeramente recogido. En el TJ todo estas sub-regiones le hacen diferente al Terrier Español, ya que su cruz es alta, el pecho no es demasiado amplio con costillas bien arqueadas y vientre bien recogido.  

- COLOR: El color no tiene porque diferenciarnos netamente los individuos de una y otra raza aunque si hay un ligero matiz que puede en determinadas circunstancias con lo anteriormente descrito distinguir una u otra raza, ya que el color es el mismo, blanco uniforme y se permiten manchas negras en el cuerpo y además en le TJ son permitidas las marcas de color fuego en el cuerpo, mientras que en el RBA la presencia de fuego es permitido junto al negro si las manchas aparecen alrededor de la cola en la zona perianal o en extremidades y en la cabeza.

 

Diferencias con el Terrier Brasileño

Es evidente el parecido que hay entre ambas razas, pero no hasta el punto de que un conocido crítico de nuestro país diga que son el mismo perro. Consideramos una falta de respeto hacia ambas razas en particular y del mundo canino en general, dejando en evidencia su ignorancia o bien sus propios intereses. Debemos defender la riqueza que supone la existencia de tantas entidades caninas por lo que se va a definir las diferencias que existen entre ellas sin menospreciar a ninguna, al contrario, intentando potenciar a las dos con sus virtudes y defectos.

            Cronológicamente parece ser que su origen es en tiempos distintos y siglos diferentes los que la historia indica para cada una de ellas. El terrier brasileño o Fox Paulistinha aparecen a finales del siglo XIX procedentes de cruces de ejemplares de Jack Russell Terrier con otros terriers que existían en el país de origen. Por otra parte el Ratonero-Bodeguero como ya sabemos aparecen a partir de finales del Siglo XVIII y principios del XIX y cruces de Fox Terrier de pelo liso.

            Haciendo hincapié en los patrones raciales las diferencias más notables son:

-    Depresión fronto-nasal (stop). El TB tiene un stop pronunciado frente al RBA que es suave, es decir, poco pronunciada.

-   Ojos. Nuestra raza tiene los ojos pequeños, algo oblicuos, poco sobresalientes, frente al TB que son algo prominentes, grandes con forma redondeada. En el color también puede haber diferencias bastante apreciables, ya que en el TB se aceptan los ojos gris azulado, verdes o azules, colores que en nuestra raza no se admiten.

-   Cruz. Es poco pronunciada en el RBA y bien prominente en el TB.

-   Línea dorso lumbar. En ambos casos es recta. En el TB se eleva ligeramente desde la cruz hasta la grupa, al contrario que en RBA que es algo descendente hacia ésta.

-    Implantación de la cola. De implantación alta, perpendicular a la grupa en RBA y de implantación baja en el TB.

-    Hombros. Largos en el TB y cortos en el RBA.

-    Pies. De liebre en el TB y preferiblemente de gato en el RBA.

-     Color o capa. Se admiten marcas pardas y azules en el TB mientras que el RBA esto no ocurre.